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Adios

No me digas adiós con un beso, quiero recordarte asi, lejana. No quiero recuperar la esperanza en ese segundo eterno del palpitar de tus labios sobre los míos. Quiero decirte adiós con esa fría calma que se siente al morir el alma. Quiero cerrar los ojos y sentir el abrazo de la lluvia que golpea mi rostro y congela una última sonrisa.

30/10/16

Y entonces permito que me envuelva el frío, permito que tus ojos se lleven mi calma, ¿por qué vuelvo a soñar con tus manos y tus labios y tu aroma? Resulta que ya no soy nadie, que me defines y me torturas de la misma forma, en la misma existencia, con los mismos actos...
Descubrí que la felicidad era soñar a tu lado luego de mirarte a los ojos, la felicidad era despertar impregnado de tu aroma y darte el primer beso en la mañana. Descubrí también que la felicidad se escapa fácilmente y queda el vacío, ese vacío que es la muerte y palpita ahora en mi pecho
Esa inevitable rabia, esa desazón de no saber que estás pensando, esos interminables segundos cuando se pierde tu mirada en el infinito y tu rostro no tiene expresión alguna, esas palabras que pasan a través tuyo y no te tocan, esa respuesta que no llega y duele como la muerte misma... ¿Y que hago? sí te amo como un loco y ahora, no se en dónde estoy, no se a dónde van mis pasos, pues iban con los tuyos
Yaces a mi lado, Tan lejana, Escondida en ese habitual, frío y asexuado no. Mientras se desvanecen en mi mente los últimos recuerdos de tu desnudez distante y se diluye tu aroma en el calor de tu cuerpo esquivo. De alguna forma la víctima sos vos, de alguna forma la culpa recae sobre mis manos, mis dedos y mi sangre que hierve aún con tu recuerdo
Porque eres la muerte misma, en tus manos se extinguió mi sueño y tus labios se llevaron mi último suspiro, mi último aliento...
Y tu cuerpo se presenta como diluido en el agua, tan lejano como el profundo océano, tan ajeno como tus sueños y tu pensamiento... ¿Y tu corazón en donde esta? ¿En qué paisaje se encuentra? ¿A quién sienten sus latidos?