No he de decirte cuanto te amo, lo sabrás simplemente, cuando mis manos hablen por mí y mis besos griten, que mis ojos y mi forma de mirarte te den la certeza de lo que guarda mi alma... el sabor del primer café que tome a la luz tus ojos, ese NO que pretendo cambiar todos los días, cómo me estremece cada átomo con el recuerdo de aquel primer abrazo, como tus manos me sostienen y el regalo tú voz me despierta suevemente en la mañana

Comentarios

Entradas populares de este blog

“TOMAD Y COMED…”