Veo como fueron inútiles tus intentos de armarme, como cada caricia y beso comenzaron a volverse incómodos, escasos y tristes. 
Soy consciente como tus ojos no brillan al verme y como poco a poco mis ojos ya no relucen la felicidad al verte, han consumido su brillo en la desazón e incertidumbre de quererte

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