Algún día sabrás que perdiste un amor puro, real,
Que perdiste mi corazón que aunque roto aprendió a amar todo lo tuyo, tu sonrisa, tú voz,
Que mis imperfecciones, mis años y mis ojos solo querían amarte,
Y cuando tu rostro extrañe mis manos tibias, cuando en la noche resuene mi voz en tu recuerdo no podrás seguirla, tus pasos no podrán encontrarme, porque aquel que te amaba, aunque mí corazón siga latiendo, habrá muerto.
Comentarios
Publicar un comentario