Cuando el timbre del teléfono sonó cogí las llaves del carro, me puse la chaqueta y apague las luces de la casa, estaba esperando esa llamada todo el día y en ese momento, cuando la noche caía, era el momento para verte, lo ansiaba tanto, era lo único que me me animaba durante todo el día, había tomado café, una, dos, tres y hasta seis tazas, fumé varios cigarros, miré por la ventana una y otra vez esperando que oscureciera y por fin cayó la noche, tu voz al otro lado del telefono me confirmaba la hora de salir, bajé las escaleras de dos saltos, salí a la puerta, cuando por fin alcance a verte te esfumaste  y desperté de ese sueño que me devolvía la esperanza

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