Siempre tendré en la mente la expresión de tu rostro cuando te entregué esas últimas rosas, como contaste hábilmente su número, cómo entendiste y asentiste su significado, recuerdo esa última tarde, esa conversación, su seriedad y el final entre risas, pero jamás entenderé que cambió desde ese momento, jamás entenderé por sigo cayendo en este vacío dolor

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